Le prorrogaron el arresto domiciliario al acusado del ataque sexual a una joven

La agresión sexual ocurrió el 10 de enero y 11 días después la víctima lo reconoció paseando en Gualeguaychú por calle 25 de Mayo y se lo detuvo. Está imputado de abuso sexual simple, pero en caso de ser condenado recibiría una pena efectiva porque tiene antecedentes en perjuicio de una menor de 13 años.

La situación de Brian Alexis Escudero, de 23 años de edad, es complicada. Si bien está imputado por un abuso sexual simple, que prevé penas excarcelables, sus antecedentes lo enviarán irremediablemente a la cárcel. Porque en noviembre de 2015 fue condenado en Zárate por este mismo delito en perjuicio de una menor de 13 años y en esa ocasión fue beneficiado con 3 años de prisión condicional. En caso de una segunda condena, ya no tendrá tanta suerte.

El 23 de enero, y cuando la investigación estaba a cargo de la fiscal Martina Cedrés por la feria judicial, Escudero fue sometido a una rueda de reconocimiento de personas y la identificación “fue categórica”. La joven de 24 años, que en el mediodía del 10 de enero fue abordada sexualmente en la vía pública, no dudó y lo señaló.

El resultado de esta pericia fue la que permitió avanzar con la investigación y requerir la prisión preventiva, pero el juez de Garantías, Tobías Podestá, resolvió que dictándole un arresto domiciliario iba a ser neutralizado el entorpecimiento de la investigación y la posibilidad de una fuga y por ello no era necesario el confinamiento en una celda de Jefatura hasta que el caso fuera elevado a juicio.

Los primeros 20 días culminaron en febrero y luego se prorrogaron por otros 30 días, que culminarán en pocos días más. Pero la suerte de Escudero parece que no va a cambiar, porque al fiscal que actualmente lleva adelante la investigación, Martín Scattini, aún le resta realizar una serie de pericias para poder requerir la elevación. En breve será sometido a la pericia psiquiátrica y la víctima a la entrevista psicológica que son de rigor para toda causa que se tramita en los tribunales con hechos de estas características.

Pero algo que va a pesar y mucho son los antecedentes de Escudero. En noviembre de 2015 fue condenado por la Justicia bonaerense a cumplir una pena de 3 años de prisión condicional por encontrarlo responsable del delito de abuso sexual simple en perjuicio de una menor de 13 años.

Esa sentencia se cumplió en 2018, pero deben pasar 4 años para que una persona condenada con una condicional no vuelva a cometer un nuevo delito. Si sucediera, como en este supuesto caso, se deberá hacer una unificación de penas e irremediablemente será de prisión efectiva.

La detención

Luego de conocido el abordaje que sufrió la víctima cuando caminaba por Seguí y Rodó de la ciudad de Gualeguaychú, Entre Rios, hubo un gran empeño de la Policía por lograr la detención del agresor que había sido captado por una cámara de seguridad del Instituto Bettendorff. Hubo una primera detención de un joven que luego se comprobó su inocencia, que nada tenía que ver con el caso.

Pero el 21 de enero, una amiga de la víctima que caminaba por calle 25 de Mayo lo reconoció y alertó a la joven a través de un mensaje de Whatsapp. En compañía de un amigo, la joven salió a buscarlo a bordo de un auto luego de cruzar Rocamora, lo identificó caminando junto a su padre y la pareja.

Ella misma alertó a la Policía y en cuestión de segundos, un móvil que recorría la zona céntrica, frenó a los peatones. Lo identificaron y tras consultar a la Fiscalía, se ordenó la detención y su traslado a la Jefatura Departamental.

EL HECHO
El hecho sucedió en el mediodía del jueves 10 de enero cuando la joven caminaba por calle Seguí hacia al norte y en la intersección con Rodó, un hombre que caminaba delante de ella la atacó sorpresivamente. La joven tomó fuerte su teléfono celular dispuesta a resistir lo que para ella era en principio un robo, pero la intensión de su atacante era otra.

La tomó por detrás y levantó su pollera para tocar sus genitales; pero la joven reaccionó empujándolo y cuando el hombre intentó abordarla nuevamente, la víctima salió corriendo y se refugió en la casa de una mujer que la contuvo hasta el arribo de la Policía.

Gracias a las imágenes de la cámara de seguridad de la puerta de ingreso al establecimiento educativo del club Independiente, se identificó al agresor pero no se tenían datos sobre su persona. Poco después se solicitó una orden de allanamiento para un domicilio de calle Santiago Díaz al 500 y se detuvo a un joven, que luego en la rueda de reconocimiento no fue identificado por la víctima, porque con total seguridad lo reconoció como habitante de su barrio y lo desvinculó completamente.

CON INFORMACIÓN DE: El Día Online

MANDADOS