Trabajo precarizado y persecución sindical en Clínica Santa Clara

El Partido Obrero de Zárate mediante el siguiente comunicado denuncia la agudización de problemas dentro de la Clínica Santa Clara. 

“La Obra Social de la UOM ha sido motivo de varias polémicas por cuestiones relacionadas al gerenciamiento y un servicio que dejaba y deja mucho que desear respecto a la atención en las instituciones correspondientes. Sin mas farmacia que la propia y descuentos insuficientes en medicamentos, se depende de tener contactos en el gremio para destrabar inconvenientes con la atención o prestaciones.

 Wellbeing, es una empresa que pertenece al grupo Olmos, y que a través de Forjar Salud y Basa Salud, gerencia a todos las clínicas, consultorios y policlínicos de la UOM y precariza y flexibiliza a través de ella a los trabajadores que se desempeñan en toda Red de clinicas Santa Clara y como ejemplo está la de Zárate.
 La patronal, el grupo Olmos, ligada al Secretario General de la UOM Ruben Caló, es también dueña del grupo Crónica y otros multimedios, tiene fuerte presencia en el sindicato por este lazo y en una cierta connivencia, no solo se niega la organización sindical en estas empresas sino también todo tipo de derechos a las trabajadoras de salud que engloba a enfermeras,  radiólogas,  técnicas, laboratoristas etc. Ni día femenino, ni comedor, ni viáticos.
 La afiliación a un sindicato, que debería ser factor de organización, cobertura y lucha por la reivindicación de todos los reclamos de los trabajadores, se convierte en un mero trámite administrativo de descuento compulsivo de la cuota sindical, sin permitir justamente ningún tipo de organización, a trabajadoras que en realidad deberían estar enroladas en salud. Con cero derecho. Sin escala laboral. Con sueldos hambre de $15.000.
El ministerio de Trabajo, mira para otro lado; la UOM es abonada a Conciliaciones obligatorias requeridas a este ente para zafar de medidas de fuerza que están mas que justificadas en uno de los gremios mas castigados de la industria, donde el 80% de sus afiliados apenas alcanza el salario mínimo convirtiendo a obreros de una de las ramas industriales mas poderosas en pobres asalariados. Desde acción sindical en el Ministerio reconocen la existencia de este tipo de acuerdo entre las partes, atentando contra el correcto encuadre sindical que corresponería a trabajadores de la salud.
Este mal encuadre gremial refuerza un cuadro de flexibilización extrema, porque se fuerza a que enfermeras, que deberían tener jornadas de 6 horas, tengan guardias extensas que sobrepasan las 12 horas inclusive los fines de semana.
 Conscientes de la necesidad de organizarse en un gremio, las trabajadoras tienen un impedimento extra si quisieran desafiliarse por estar en desacuerdo con el descuento compulsivo y el encuadre errónero: el despido no se hace esperar. La necesidad de tener representantes gremiales choca con el temor de quedarse sin el sustento.
 La precarización no se limita a la superexplotación horaria; cuestiones elementales como la dotación de ropa, se convierten en gastos para las trabajadoras que llegan a poner de su bolsillo para tener su uniforme. Una baja de salario encubierta.
La UOM no debe permitir que una empresa enquistada en sus organismos precarice a trabajadores, que temen por su fuente laboral y que no  tienen permitido una representación gremial. La designación de delegados en el lugar de trabajo contemplada en la ley 23.551 , es ignorada por completo.
En correlación con el resto de la seccional y dependencias de la UOM, la participación de paritarios electos en cada lugar de trabajo está vetado, así como la ausencia de asambleas para votarlos y congresos de delegados para abordar las problemáticas de los trabajadores de los establecimiento donde la UOM tiene presencia. En este caso particular, al tratarse de mayoría de compañeras, la limitación a su presencia es doble: por precarizadas y por no tener acceso al cupo femenino, tanto en la conducción del gremio como en la de delegados paritarios.
Para las compañeras trabajadoras de la salud, en principio es necesario asegurar una representación gremial y desde allí buscar el camino para el correcto encuadre sindical, por las 6 horas de trabajo y salario de convenio acorde a la canasta familiar.
En cuanto a la Obra Social de la UOM, debe pasar a manos de los metalúrgicos y cortar con las gerenciadoras, que no solo precarizan sino que vacían un sistema de salud que debería ser modelo, por la cantidad de ingresos y porque el gremio no solo debe ocuparse de paritarias, sino de la salud de sus afiliados y sus familias. Para terminar con la burocracia administrativa, es necesaria una nueva conducción en la seccional, con paritarios electos en asambleas y congresos de delegados con mandato de sus bases para discutir y plantear una salida a los problemas de los obreros.  Nuestra solidaridad con las trabajadoras de Santa Clara”.
MANDADOS