Un buque cargado con miles de vehículos que debía llegar al puerto de Zárate se incendió y se hundió en el mar

El miércoles pasado el buque ‘Grande America’, cargado de contenedores y vehículos, se hundió en el Norte del Golfo de Vizcaya tras un incendio que no ha sido posible apagar. Uno de los destinos que tenía era el puerto de Zárate. Ahora hay alerta máxima por la contaminación ambiental. 

Las primeras observaciones aéreas de la Marina francesa habían localizado una mancha de hidrocarburos de unos diez kilómetros de longitud tras el hundimiento del buque de Grimaldi ‘Grande America’ en el Golfo de Vizcaya’ (ubicado en la zona comprendida entre la Costa de la Muerte en Galicia y la Bretaña Francesa). Sin embargo, a lo largo del día de ayer,  la institución francesa Prefectura Marítima del Atlántico ha informado de que nuevos vuelos de reconocimiento han localizado dos vertidos, que distan unos 20 kilómetros entre sí. “El primero de ellos, que tiene aproximadamente 13 km de largo y 7 km de ancho, tiene una apariencia bastante compacta y está situado en el lugar del naufragio”, explicó la Prefectura Marítima del Atlántico. En cuanto al segundo de ellos, “con una longitud de 9 km y una anchura de 7 km, tiene un aspecto más fragmentado”.

Ante esta situación, las autoridades francesas están reforzando los medios para luchar contra estos vertidos y han recurrido también a la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA). Se han incorporado a estas labores las embarcaciones ‘VNPartisan’, el ‘Rhône’ y el ‘Ria de Vigo’. Las condiciones climáticas adversas están dificultando e impidiendo “comenzar la lucha contra la contaminación”, han reconocido desde la Prefectura Marítima Atlántica, que ha reunido un comité de expertos para tratar la crisis en Brest.

Precisamente, el ministro francés de Transición Ecológica, François de Rugy, se ha desplazado también a este centro de coordinación. El objetivo del ministro con su desplazamiento es “hacer un balance de la situación y del dispositivo anticontaminación desplegado en el mar y pronto en tierra”. Según las primeras estimaciones, “se confirman los riesgos de contaminación costera”, pero “las áreas potencialmente afectadas sólo se podrán determinar a partir de los próximos días”, han lamentado las autoridades francesas.

La naviera Grimaldi ha confirmado los datos aportados por la Prefectura Marítima Atlántica y por EMSA sobre la mercancía que albergaba el siniestrado ‘Grande America’: 2.210 vehículos y 365 contenedores, de los que 45 están clasificados como mercancías peligrosas (860 toneladas de productos peligrosos). EMSA ha informado, además, de que la embarcación contaba con 2.478 toneladas de hidrocarburos, de las que 2.211 corresponden a fueloil, 197 a gasóleo y 70 a aceites lubricantes.

La compañía marítima italiana ha manifestado que el ‘Grande America’ estaba cargado con vehículos, contenedores y carga general que había embarcado en Amberes (Bélgica) y Hamburgo (Alemania). Antes del incendio y el posterior hundimiento, el buque se disponía a proseguir su ruta con destino a Casablanca (Marruecos), Dakar (Senegal), Conakry (Guinea), los puertos brasileños de Suape, Vitoria, Río de Janeiro, Santos y Paranagua, Zárate (Argentina) y Montevideo (Uruguay).

Los contenedores a bordo ascendían a “365, con 247 almacenados en la cubierta de intemperie y el resto en la cubierta más baja”, ha señalado Grimaldi. De éstos , “el 78% de las unidades estaban vinculadas a América del Sur y el resto a África Occidental, principalmente, Casablanca”. De los 45 contenedores clasificados como mercancía peligrosa, 34 estaban en cubierta y el resto en el interior de la embarcación.

En el marco del plan anticontaminación posterior al hundimiento y elaborado conjuntamente con las autoridades francesas, la naviera italiana “envió de inmediato al lugar el buque ‘Union Lynx’ para controlar el derrame de combustible y organizar la recuperación de cualquier contenedor flotante”. También se ha consensuado con las autoridades el trabajo del barco ‘Pourquoi Pas’, que “llevará a cabo un estudio submarino de los restos del naufragio, ubicado a 4.600 metros de profundidad”. Además, ha continuado la compañía, se desplazó “un equipo de expertos designado por Grimaldi en accidentes marinos y prevención de la contaminación que ya está en Brest para monitorear la situación ambiental y aconsejar cualquier medida adicional, siempre en coordinación con las autoridades francesas”.

MANDADOS