La Torre de alta tensión de 120 metros de altura emplazada en el río Paraná no funciona y corre riesgo de derrumbe

Las autoridades del Gobierno y las empresas involucradas volvieron a hablar con la prensa sobre detalles que se conocen hasta el momento. El costo económico luego del corte, la reducción de la potencia máxima en el corredor del Litoral y los tiempos de investigación para saber qué pasó.

¿Quién tuvo la culpa del apagón que este domingo dejó sin luz a todo el país? ¿Por qué pasó? ¿Se podría haber evitado? ¿Qué medidas tomará el Gobierno para que no vuelva a pasar? “Hay cero posibilidades de que esto se repita”, dijo ayer Gustavo Lopetegui, secretario de Energía, en declaraciones radiales. Igual, las dudas le ganan a las certezas por goleada.

El lunes a la mañana, un grupo de funcionarios de Energía y autoridades de Transener y Cammesa volvieron a hablar con la prensa en el palacio de Hacienda. Transener, en el ojo de la tormenta por estas horas, es la empresa principal del sistema de alta tensión. El 51% de sus acciones pertenecen a Citelec, una sociedad que es en partes iguales propiedad de Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin, e Ieasa, la empresa estatal que durante el kirchnerismo se llamó Enarsa. El restante 49% cotiza en la Bolsa. Cammesa, en tanto, es la compañía que administra el mercado mayorista del sistema eléctrico.

Si bien por el momento las autoridades no lo confirman oficialmente, descartan posibles sabotajes o ciberataques a la red eléctrica. Por eso, hay consenso en que todo habría sido originado por un error técnico. ¿Los responsables? Todas las miradas apuntan a Transener, aunque Cammesa también podría haber tenido injerencia en el control de los hechos.

Lo que se sabe por el momento es que entró en marcha el Procedimiento Técnico 11, el cual analizará los informes de falla del sistema y en unos 15 días dará una idea final de lo que sucedió. “Es como la caja negra de los aviones, pero del sistema interconectado que se cayó”, ilustran los funcionarios. Esos datos permitirán evaluar el rol de todos los involucrados, cruzarlo con sus obligaciones contractuales y determinar si caben penalizaciones económicas o de otro tipo.

La torre y el bypass
“Lamentamos lo ocurrido, somos conscientes de los perjuicios, en especial en el Día de Padre”, detalló Carlos García Pereyra, gerente general de Transener. El ejecutivo, que se sentó ayer junto a Lopetegui en la conferencia, volvió a hablar de un “evento extraordinario” originado por una “falla simple en el corredor Litoral”. Según su relato, primero hubo un error, con “recierre exitoso” en el tendido Colonia Elía-Estación Mercedes, pero luego, hubo otro en el tramo Colonia Elía-Campana que no fue exitoso y terminó contagiando a todo el sistema.

Ahí asoma un elemento que, a priori, es central: la Torre 412. Se trata de una columna de 120 metros que está emplazada en medio del río Paraná y que se ve cuando se cruza el puente Zárate Brazo Largo. Esa torre no funciona, tiene riesgo de colapso y está “bypasseada” por otras dos. La obra de refacción lleva mucho tiempo y de la reunión de hoy no surgieron detalles de por qué no se terminó antes.

“Fue una falla simple para el sistema, que terminó siendo doble por ese tramo fuera de servicio por mantenimiento”, explicó García Pereyra. Y agregó: “El bypass se podría haber evitado, lo propusimos nosotros, pero el ahorro hubiese sido menor porque permitió traer un flujo de energía más grande. Si no estaba el bypass, la contingencia hubiera sido mucho menor y quizás se hubiera resuelto de manera más simple. Trajimos un flujo mayor en función de los objetivos de poder volcarle al mercado el máximo beneficio económico”.

Ese mayor flujo se pidió para aprovechar la energía -más barata- que se origina en las centrales hidroeléctricas en momentos de ríos con mucho caudal. Es una medida habitual pero, desatada la falla, aportó a la cadena de errores que ahora se investigan.

“¿Transener estaba a cargo del sistema, es responsable de lo que pasó?”, preguntó Infobae. “Es responsable en los términos de su contrato de concesión. Esto fue una falla dentro de los parámetros. Las concesiones establecen un régimen de calidad de servicio y sanciones que determina el Enre. Siempre que hay fallas se presentan los registros e informes a Cammesa, vienen los descargos y el Enre puede sancionar si lo requiere pertinente. Incluso, si la empresa dice que las eventuales sanciones no son correctas, puede recurrir a sede administrativa o judicial. Así funciona el mercado hace 26 años”, aseguró García Pereyra, sin dar muchos más detalles de lo que pasó ayer.

Juan Garade, secretario de Recursos Renovables y Mercado Eléctrico, indicó que los informes oficiales que brindarán una clara imagen de lo sucedido “van a tardar 15 días”. “Veremos con técnicos de Cammesa, Transener y algunos externos de qué manera esto no se vuelva a repetir. Vamos a analizar las responsabilidades. Incluso puede haber habido una serie de circunstancias extraordinaria de eventos concatenados”, arriesgó . Todo dependerá del resultado de la investigación, aunque por el momento Transener asoma como la única empresa vinculada directamente al contexto del apagón, aunque haya habido problemas con los sistemas de control e incluso con sus proveedores de equipos.

Costos
Juan Luchilo, subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación, comunicó la primera medida operativa para el sector luego del apagón: por 15 días se reducirá la potencia máxima transmitida en el corredor del Litoral donde se produjo la falla, algo que no ocasionará problemas de abastecimiento, pero si podría encarecer la energía que ahora se generará con centrales térmicas en lugar hacerlo de forma hidroeléctrica, como hasta ayer.

“Hubo ahorro previo con el sistema usado, ahora dejaremos de ahorrar”, detalló Luchilo. Pero generar energía eléctrica con gas en lugar de con agua, tendrá un costo “relativamente marginal”, según el funcionario: unos USD 3,5 millones sobre un total anual para todo el sistema de USD 9.500 millones.

Para el subsecretario, ni los usuarios grandes ni los residenciales pagarán cargos extra. Los grandes tienen precios basados en costos reales, pero desde hace un mes, como se aprovecharon los recursos hídricos del Litoral, se redujeron los costos planificados. Con todo, en los 15 días de menor potencia podría generarse alguna diferencia económica para estas empresas. “Los usuarios finales tienen precios regulados, y si aumentan los costos los resolverá el Estado con subsidios”, dijo el funcionario.

Lopetegui y su equipo estaban convencidos de que la operatoria era “segura y confiable”, pero el apagón les dio un cachetazo. “Ahora hacemos un paso para atrás y tomamos medidas restrictivas aunque tengan un impacto económico”, explicó Luchilo.

¿Esa búsqueda de minimizar costos, algo habitual e inherente a la función pública –y mucho más en días de crisis–, sumada a obras que no se terminaron, o que hicieron mal y tarde, y una falla técnica inesperada que no se detectó y encapsuló a tiempo fueron el combo fatal que desató el corte masivo? Quizás, pero no hay respuesta aún para responder esa compleja esa pregunta. Sólo algunos pocos indicios.

FUENTE: Infobae