Patricia Moyano sobre el 12 de octubre: “es una fecha para construir Derechos”

El Día del Respeto a la Diversidad Cultural fue determinado a través de un decreto del año 2010 firmado por Cristina Fernández de Kirchner, queriendo destacar y rememorara las muertes de los Pueblos Originarios y dotándolos de un significado acorde al valor de las declaraciones de derechos humanos, la diversidad étnica y cultural de todos los pueblos.

Pensar en diversidad equivale a enriquecernos a partir de las diferencias, dejando de lado la discriminación, porque precisamente toda cultura está en proceso de cambio constante.
Son muchas las legislaciones que tienen entre sus objetivos conseguir una igualdad de oportunidades, en lo que a educación se refiere por ejemplo, para eliminar el racismo. También debemos alcanzar la equidad en el género para acabar con la violencia y el maltrato hacia las mujeres.
Desde hace año trabajamos para mejorar la relación de los pueblos originarios y la población no indígena en nuestro país, las desigualdades son visibles en diversos ámbitos. En la Argentina, hemos logrado avances en cuanto a los Derechos de los Pueblos Originarios. En cuanto a las mujeres originarias por ejemplo, que tienen una idea propia acerca de lo que se conoce tradicionalmente como prevención, salud y enfermedad, se contempla a que se tengan en cuenta sus prácticas curativas, ya que son muchas las diferencias con la cultura occidental.
De hecho, el embarazo, el parto y el puerperio en las mujeres indígenas son procesos de relevancia social y cultural y lo mismo ocurre con lo referido a la salud sexual y reproductiva, donde mantienen creencias y tradiciones así como diversas normas y cuidados para cada periodo del ciclo vital y reproductivo.
Somos las mujeres quienes sufrimos la mayor desprotección por parte del Estado. La vulneración a la que estamos expuestas es el resultado de múltiples factores y parte del viejo engranaje patriarcal. En ese sendero de sumisión es que las mujeres originarias han tenido que reconocer por ejemplo los beneficios de la medicina occidental dejando de lado sus prácticas.
Incluir a las mujeres originarias al sistema público, implica, no solo respetar sus tradiciones y saberes ancestrales sino también brindar información para mejorar el conocimiento y acceso a servicios.
De este modo, debemos considerar que las mejoras no solo podrán obtenerse a partir de un decreto como el firmado por Cristina Fernández en 2010, sino que ese debe ser el punto de partida para encarar un trabajo sostenido pensando en la equidad de derechos de los pueblos originarios. Por todo esto, resulta básico el trabajo conjunto del Estado con los Colectivos Originarios, dotándolos de participación activa.
Por lo que cada 12 de octubre, deberemos recordar que a partir de aquel decreto no sólo se trató de un cambio de denominación al extinto concepto de raza, sino que asumimos el compromiso de construir derechos humanos donde nunca los hubo y recién cuando lo logremos podremos celebrarlo.