Delincuentes asaltaron una panadería y quemaron con agua hirviendo a la empleada

FOTO: Campana Noticias

El lamentable hecho ocurrió alrededor de las 19 horas de la jornada de ayer, en la localidad de Campana, en una panadería ubicada en Sarmiento al 528, de nombre “La Emilia”. Los dos asaltantes ingresaron portando un arma de fuego para sorpresa de la empleada, quien en el momento se encontraba calentando agua en una pava eléctrica. Los ladrones proceden a desenchufarla y, producto del susto, la empleada termina cayendo al piso, volcando su contenido y recibiendo quemaduras en consecuencia. Como si esto fuera poco, los malvivientes comenzaron a patearla y darle culatazos con el arma.

Esta situación se volvió incluso más tensa cuando circunstanciales clientes empezaron a entrar al negocio, sin conocimiento de lo que ocurría dentro. Los asaltantes los amenazaron primero haciendo uso del arma de fuego, para acabar luego de unos momentos huyendo del lugar.

Apenas momentos más tarde arribó a la escena el dueño del comercio, quien salió inmediatamente en persecución de los delincuentes, logrando atrapar y reducir a uno de ellos, de nombre Nicolás Queijas, sobre la calle Arenales, entre Iriart y Bertolini. El detenido tenía en su posesión un atado de cigarrillos, un celular con su respectivo cargador, una visera y alrededor de $100 en cambio, elementos que fueron sustraídos por la fuerza pública.

Minutos después se hizo presente en el lugar un móvil del Comando Patrulla local, y Queijas fue aprehendido.

A su vez, las autoridades poseían información respecto al segundo asaltante, de nombre Mauricio Valdez, quien había escapado en la dirección contraria luego de descartar una réplica de arma de fuego en el cruce de las calles arenales y Estrada, la cual también fue secuestrada. En posesión de este dato, vecinos de la zona salieron también en persecución de Valdez, quien también acabó en consecuencia detenido.

Luego de ser ambos aprehendidos, tanto Quiejas como Valdez fueron trasladados por la fuerza policial al hospital local producto de haber recibido varios golpes por parte de los vecinos durante su captura. Luego de un precario médico, ambos fueron derivados a la comisaría local y puestos a disposición de la Justicia.

Los habitantes del barrio expresaron su intensa frustración ante lo ocurrido, no sólo por la naturaleza del siniestro y la persecución en cuestión, sino frente al hecho que Queijas ya había sido detenido en numerosas ocasiones por el personal policial, y sin embargo hace apenas unos meses había recuperado su libertad luego de residir por un breve tiempo en el Penal N° 41 de Campana, condenado ya por varias instancias de robo.