Crimen de Fernando: “No quisimos que pasara lo que pasó”, dijo uno de los rugbiers

Los ocho rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell participaron este jueves de una audiencia oral clave en el Juzgado de Garantías de esa ciudad balnearia, desde donde se retiraron entre insultos antes de volver al penal de Dolores.

Según reveló el abogado de la familia Báez Sosa, Fabián Amendola, los imputados pidieron la prisión domiciliaria, anular la rueda de reconocimiento por “fallas” y uno de ellos incluso llegó a asegurarle al juez: “Somos inocentes”. Pero más precisamente, según trascendió después, fue Blas Cinalli el que dijo: “Nosotros no quisimos que pasara lo que pasó”.

“Me pareció un grupo de jóvenes bastante fríos. Alguno se mostró conpungido, pero fundamentalmente por el estado de encierro. Ninguno hizo uso de la palabra para decir que estaban arrepentidos o algo por el estilo”, contó Amendola a la salida de la audiencia.

Además, reveló que pidió incluir los agravantes de “alevosía y placer” a la imputación y que la fiscal Verónica Zamboni anticipó que la semana que viene ampliará su requerimiento.

“No era el objeto (de la audiencia) recibir declaración a los imputados. Podían hacerlo. “Quiero decir que somos inocentes”, fue la única expresión que solo uno tuvo. La defensa planteó que querían prisión domiciliaria, no dio mayores detalles. Y el juez manifestó que va a tener una resolución para el día de mañana (viernes)”, explicó el letrado.

Y agregó: “El defensor hizo planteos pidiendo que se aplique el articulo 163 del código de procedimiento para que se otorgue la prisión domiciliaria. Justificó que entiende que no los puede defender por la presión mediática. Hizo responsable a la prensa de lo que manifestó que era una presión que no toleraban”.

Según Amendola, lo que dijo el abogado defensor es que “a raiz de esta presión mediática los rugbiers están atemorizados y que en la cárcel tienen miedo y que la única forma en la que se puede defender es estando en su casa”.

Los rugbiers llegaron a Gesell a las 8.21, a bordo de un micro custodiado por cuatro patrulleros del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Al la puerta del juzgado, ubicado en el Boulevard Silvio Gesell y Paseo 130, donde además la policía montó un vallado y un operativo de seguridad, se acercaron algunos vecinos que recibieron a los imputados al grito de “asesinos” y “se van a pudrir adentro”.

La unidad de traslado ingresó a la sede judicial a través de un portón que fue cerrado para que las cámaras de TV y fotógrafos no pudieran captar la imagen de los acusados, tal como había solicitado en un escrito la defensa.