“Pipo”, habría escapado por la puerta de atrás de la casa al momento de la detención de los 10 rugbiers.

Los abogados que representan a la familia de Fernando Báez Sosa pidieron una serie de medidas de prueba “urgentes” en el marco de la investigación por el crimen en Villa Gesell, entre ellas la “identificación fehaciente” del joven apodado “Pipo”, señalado como el que estuvo “presente en el lugar de los hechos” junto a los rugbiers imputados.

El sospechoso N° 11 tiene nombre y apellido en la causa, aunque aún no se ha hecho pública su identidad y tampoco la Fiscalía lo ha llamado a declarar.

El joven que aparece en por lo menos una selfie, en chats y en dos videos junto a los rugbiers de Zárate​ imputados por el asesinato. Según trascendió, habría escapado por la parte de atrás de la casa cuando llegó la Policía a detenerlos horas después del crimen.

Fernando Burlando y Fabián Améndola, quienes encabezan la querella por parte de los padres de Báez Sosa, pidieron estas “medidas urgentes de prueba” a la fiscal que lleva adelante la causa, Verónica Zamboni, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 6 de la localidad balnearia.

La primera de ellas es la “identificación fehaciente de N.N Pipo”, que según la querella es “un individuo que no es ninguno de los diez imputados”, cuya “presencia” junto al resto de los acusados por el crimen “surge de varios registros fílmicos, de fotografías y de los chats de WhatsApp”.

Para la querella, su presencia “se desprende del análisis de los teléfonos secuestrados” a los rugbiers, así como en imágenes sacadas por “transeúntes en vía pública”, en un video captado por una cámara de seguridad municipal sobre Avenida y Paseo Buenos Aires, a las “04:46”, donde se lo ve “debajo del cartel de Cipriani- el momento en el que festejan haber cometido el crimen”.

“Allí se puede ver a este individuo en compañía de todos los imputados a excepción de Lucas Pertossi, quien se fue del lugar de los hechos por otro camino”, señalaron los letrados en su presentación, y detallaron además imágenes captadas por “cámaras privadas de McDonald´s”, donde “se lo ve ingresar al local donde también están Thomsen y Pertossi, teniendo el buzo sobre uno de sus hombros”.

Mencionaron además una “selfie” captada por el celular de Blas Cinalli el día del homicidio a las “05:11”, es decir “a pocos minutos de cometido el crimen, donde se ve a Blas Cinalli, (Ayrton) Viollaz, Lucas Pertossi, (Juan Pedro) Guarino, Luciano Pertossi, Thomsen y a PIPO detrás de Cinalli y Viollaz, vestido con el mismo buzo negro con cordón blanco”.

A partir del análisis realizado por la División de Comunicaciones y Tecnología de la Policía Federal Argentina sobre los nueve teléfonos secuestrados a los rugbiers, la querella señaló que “pudo establecerse que varios de los imputados tienen agendado a PIPO dentro de sus contactos” con un mismo número, y que uno de ellos lo identificó con nombre y apellido, con la misma “foto del contacto”, lo que permitiría determinar “su identidad”.

Mensajes anteriores con el mismo sujeto intercambiados por parte de Cinalli (19) y Milanesi (19) apuntan, según los abogados, en el mismo sentido, y en base a estos elementos pidieron a la Delegación Departamental de Investigaciones de Gesell “la determinación fehaciente de su identidad”, y la rectificación del nombre de otro joven mencionado en “el auto de fecha 17/02/2020”.

La querella pidió además que se identifique a otro sujeto que “aparece manteniendo comunicaciones por WhatsApp con Blas Cinalli en relación a cómo ocurrieron los hechos investigados”, porque considera que resulta “de sumo interés a fin de recibirle declaración testimonial”.