“Prohibir algo que suena menos de 20 minutos la noche del 31 de diciembre es un despropósito y generará pérdidas de empleo” advierten desde la Cámara Argentina de Fuegos Artificiales

Tras la promulgación de la ordenanza que prohíbe el uso y comercialización de la pirotecnia sonora en el distrito de Zárate, desde la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales salieron al cruce con duros cuestionamientos y anticiparon que irán a la Justicia. 

“Es una ordenanza dirigida a destruir empleos en medio de la pandemia más grande y la crisis socio económica más grande en la historia de nuestro país que estamos viviendo” expresó en diálogo con Impacto Local, el Director de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales, Ezequiel Asquinasi. En ese sentido remarcó que “no fuimos consultados, pedimos participación, pedimos ser escuchados, pedimos sentarnos, llevar propuestas, información y no se nos atendió. No se escuchó al sector involucrado con una cantidad de empresas, comercios y familias que trabajan en la actividad en ningún momento se nos consultó ni se nos escuchó”.

De acuerdo a los últimos datos con los que cuenta la Cámara, son cerca de 300 personas que trabajan en Zárate en la actividad, entre 30 comercios registrados aproximadamente, dos mayoristas y depósitos. “Desde el punto de vista legal cualquier tipo de prohibición es inconstitucional porque hay una ley, la 20.429 que regula la actividad en todo el país y así lo ha dictaminado la Justicia en la Provincia de Buenos Aires en muchos municipios derogando ordenanzas similares” acotó el Director de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales.

Sobre la ordenanza que promulgó el Ejecutivo del municipio de Zárate, cuestionó “está mal hecha porque no es lo mismo hablar de alto impacto sonoro que sonoro. Tiene contraindicaciones en un artículo por ejemplo al Volcán lo permite pero en otro lo prohibe asi que encima van a tener complicaciones los inspectores del área del municipio cuando apliquen los controles, es una incongruencia por donde se lo mire”.

“La Cámara alienta en todo el país la elección de productos de bajo impacto sonoro, haciendo campaña con asociaciones de familiares de personas con el espectro autista; lo que deberían restringir es lo de alto impacto sonoro que es lo que podría ocasionar alguna molestia, sin destruir la actividad” agregó el representante de la Cámara de Empresas de Fuegos Artificiales al rechazar la declaración de pirotecnia sonora cero. En tanto que sobre las manifestaciones de apoyo al proyecto distintas instituciones comentó “respetamos las posturas de todas las partes y siempre planteamos que lo mejor es sentarnos en una mesa y charlar, debatir, intercambiar información porque muchas veces se maneja información falsa. Por ejemplo, no genera residuos que dañen al medio ambiente ni de químicos ni de nada, no hay un estudio que diga lo contrario”.

Por otro lado hizo énfasis en que con la prohibición del uso de la pirotecnia “lo que surge es la venta clandestina, productos ilegales que no están controlados, cuando se prohíbe la gente, donde va, lo elige, o buscan en otro municipio y compra cualquier cosa sin ninguna regulación. Es una costumbre arraigada de nuestro país, los consumidores tienen derechos y se los está privando”. Además anticipó que no descartan iniciar acciones judiciales “cuando surgen prohibiciones se termina discutiendo en la Justicia con las consecuencias negativas que ocasiona al municipio y a los vecinos cosa que nosotros no queremos, buscamos evitar” y recordó otros casos en los que también se planteó la misma discusión donde “la Corte Suprema de la Provincia anuló la ordenanza de Miramar, lo mismo ocurrió con Mar Chiquita, Pinamar, Quilmes, Magdalena, Chascomús, Berazategui, Rauch, Bolivar, Berizo, San Cayetano, Partido de la Costa, entre otros municipios”

Además Asquinasi aseveró que “los fuegos artificiales se escuchan no más de la noche del 31, hasta hace unos años ya lo usaban desde principio de diciembre al margen de eventos particulares, pero lo que vemos es la utilización en la noche del 24 y 31 de diciembre no más de 20 minutos. Antes la utilización era durante todo el día”. Para concluir consignó que “centrarse en prohibir algo que suena menos de 20 minutos la noche del 31 de diciembre en medio de un contexto festivo junto a otros sonidos nos parece un claro despropósito más cuando genera pérdida de trabajo”.