Los dos sujetos que son investigados por haber participado en un intento de robo ocurrido en barrio Bosch y que balearon a un efectivo policial de la brigada Halcón, se negaron a declarar pero continuarán detenidos.
Se trata de dos individuos de 23 y 25 años, quienes ingresaron el pasado 19 de julio, con varias heridas en su cuerpo al hospital municipal San José de Campana.
El primero de ellos presentaba heridas de arma de fuego en la boca, sin orificio de salida, así como también en el hombro izquierdo y en el estómago; mientras que su cómplice, tenía tres heridas de arma de fuego: una de ellas, en el estómago, otra en su muñeca izquierda y otra en su hombro izquierdo.
Esa misma noche el efectivo policial, de 55 años de edad y miembro de la brigada Halcón, fue operado en el hospital zonal Virgen del Carmen, donde ingresó con al menos dos impactos de arma de fuego, tras enfrentarse a dos delincuentes que intentaron asaltar a su hijo de 24 años. La operación resultó con éxito y si bien el hombre continúa internado, se encuentra fuera de peligro.
Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron que ambos sospechosos ya recibieron el alta. Uno de ellos fue citado para presentarse ante la fiscal de la UFI N° 7, Dra. Andrea Palacios, pero se negó a declarar. Palacios, también se desplazó hasta el hospital campanense para indagar al otro acusado mientras aún estaba internado, pero el sujeto tampoco prestó declaración.
Ambos sujetos continuarán detenidos por resolución del Juzgado de Garantías del Departamento Judicial Zárate-Campana. El enfrentamiento armado se produjo cuando los malvivientes abordaron con fines de robo al hijo del efectivo policial y le sustrajeron un celular. El uniformado intervino en su defensa y fue en ese momento cuando se produjo el intercambio de disparos.
Las pericias se encuentran a cargo del personal de Gendarmería Nacional, dado que en el hecho se vio involucrado un miembro de la Policía de Buenos Aires en el hecho. Aún restan conocerse los resultados de las pericias realizadas en la camioneta Chevrolet Tracker del efectivo policial, la cual representaba varios impactos de arma de fuego, y de su arma reglamentaria. La causa se encuentra caratulada como «robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y lesiones graves».
Con información de: La Voz
