El domingo por la noche una segunda dotación del cuerpo de bomberos voluntarios de Zárate partió hacia la localidad de Santo Tomé en Corrientes para sumarse a la lucha contra el gran incendio forestal.
Desde que llegaron en la autobomba Cisterna de 8 mil litros, se encuentran trabajando intensamente junto al resto de los bomberos de cuarteles de otras provincias, brigadistas y helicópteros como el de la Policía Bonaerense.
Los incendios rurales y la sequía extrema en Corrientes ya causaron pérdidas por más de 26.000 millones de pesos en el sistema productivo de la provincia, y el Gobierno nacional define un conjunto de medidas de ayuda para los productores.
Productores forestales, ganaderos, yerbateros, arroceros, citrícolas, apicultores, grandes, medianos, chicos y agricultores familiares, resumen el paso del fuego que ya arrasó con casi 800 mil hectáreas, con las mismas palabras: «catástrofe», «tragedia», «dolor», «impotencia» y «desesperanza».
El Gobierno nacional, en articulación con autoridades provinciales, tiene previsto anunciar «una serie de medidas para dar respuesta a la emergencia provocada por el avance del fuego en la provincia, mediante el envío de brigadistas, maquinaria pesada, helicópteros y aviones hidrantes, que buscan contener los incendios forestales y extinguirlos».
Las medidas que analiza el Gobierno, adelantaron fuentes oficiales, contemplan una ampliación de la emergencia por zona de desastre, auxilio financiero y líneas de créditos especiales para los productores.
También está previsto que se ceda a la provincia un camión perforador para el abastecimiento de agua en las zonas más comprometidas por la emergencia.
