El Gobierno bonaerense descartó la salida de Berni del Ministerio de Seguridad

El funcionario quedó en el ojo de la tormenta luego que la vicepresidenta, Cristina Kirchner, instara el último jueves a ponerle fin a la inseguridad. Desde el Gobierno de la Provincia adjudicaron las versiones a una “burda operación” en contra del ministro.

En medio de versiones periodísticas que dan cuenta sobre el presunto desplazamiento de su cargo, del Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, fuentes de la Gobernación bonaerense, descartaron esa posibilidad y adjudicaron los trascendidos a una “burda operación” en su contra.

El funcionario y hombre de confianza del expresidente, Néstor Kirchner, quedó en el centro de la polémica cuando el último jueves, y en un giro novedoso en sus exposiciones, la vicepresidenta hiciera un llamado a un acuerdo político para ponerle fin a la inseguridad, al instar a “terminar con debates absurdos, porque la democracia tiene una deuda en materia de seguridad”, al tiempo que esgrimió que ese tema “ningún partido político lo ha podido solucionar”.

En ese contexto, la líder del Frente de Todos pidió, además, olvidar a “los partidos políticos por una vez en la vida y discutir en serio el tema de la seguridad en nombre de todas las víctimas, en nombre de sus familiares y sus deudos”.

Cristina también recordó el caso del joven Lucas González, asesinado hace un año en el barrio porteño de Barracas a manos de efectivos de seguridad de la ciudad de Buenos Aires, pero aclaró que el caso “pudo haber sido también en la provincia de Buenos Aires”.

Esa advertencia impactó de lleno sobre el ministro Berni, quién desde hace tiempo viene mostrando sus diferencias políticas con la coalición gobernante a nivel nacional.

En mayo pasado, el ex militar mostró sus diferencias con el Presidente Alberto Fernández, al señalar que “un programa económico que lleva a empobrecer a la sociedad no tiene ningún sustento con el peronismo”.

“Este es un gobierno que ha defraudado, no solo desde el punto de vista económico, a la doctrina del peronismo”, señaló por entonces en declaraciones radiales.

El 6 de octubre, el ministro de Seguridad bonaerense volvió a quedar en el centro de los cuestionamientos tras la violenta represión llevada a cabo por efectivos de la Policía provincial a su cargo, la que en el marco del partido que disputó en su cancha, el club Gimnasia y Esgrima de La Plata contra Boca Juniors, dejara como saldo cerca de un centenar de heridos y el fallecimiento del hincha del Lobo platense,Carlos “Lolo” Regueiro.

A finales de ese mes, en una entrevista concedida a un canal de cable, el locuaz funcionario bonaerense aseguró que se fue del kirchnerismo porque ese espacio “se apartó del proyecto de país que teníamos”.

En ese sentido, consideró que esa fuerza política no es la misma que conoció en Santa Cruz “con Néstor Kirchner, en el año 89, donde teníamos otro proyecto de país que no es este”.

Lo cierto es que tras el discurso vertido el jueves por Cristina, tema sobre el que habría abundado en la posterior cena que compartió con el Gobernador Kicillof y varios intendentes del Frente de Todos, lo habrían dejado a Berni en el ojo de la tormenta, y en las últimas horas, versiones periodísticas dieron cuenta que el destino del polémico funcionario estaría sellado y que su lugar sería ocupado por el actual ministro de Justicia bonaerense, Julio Alak, cuya cartera podría ser fusionada con la de Seguridad.

Sin embargo, una fuente cercana al mandatario bonaerense descartó esa posibilidad, al adjudicar los trascendidos “a una operación”, la que habría partido de un sector de los intendentes del FdT, disconformes con la gestión del funcionario provincial.

“Yo te puedo decir que en el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, no hay nada, cero”, indicó a BAE Negocios, el vocero, quién agregó que “obviamente que Berni siempre está ahí debido a que él elige ponerse en el centro de la discusión”.

La fuente consultada precisó además que “hoy nosotros no tenemos nada planificado en ese aspecto” y aseguró que la embestida contra el ministro “no es nada más que una movida burda”.