Tras un contacto con los medios de comunicación, los padres de Fernando Báez Sosa, ingresaron a la Oficina de Gestión de Audiencias del Poder Judicial, situada a la vuelta del Palacio de Tribunales de Dolores. Graciela Báez, madre de Fernando, dijo a la prensa: “Nuestro corazón está destrozado. Fueron muy cobardes como atacaron a mi hijo y la herida es muy grande”. Por su parte, el padre del joven asesinado sostuvo: “Tenemos confianza en Dios”.
Parte de la primera audiencia, como la apertura del juicio y los lineamientos de la acusación y de la defensa, será transmitida en vivo por el canal de Youtube de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
Once familiares de los acusados ya están en la sala de audiencia. También ingresaron los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, que representan a los padres de Báez Sosa. Junto a la querella están sentados los fiscales Juan Manuel Dávila y Gustavo García. Los testigos no pueden presenciar el juicio hasta después de su declaración.
Con fuerte custodia del Servicio Penitenciario Bonaerense, esposados y con barbijo, empezaron a ingresar los acusados. Mientras entraban, sus familiares rompieron en llanto. A medida que ingresaban le sacaban las esposas. Están sentados en cercanías de su abogado, Hugo Tomei.
Los magistrados María Claudia Castro -titular del tribunal-, Christian Rabaia y Emiliano Lazzari ingresaron a la sala de audiencia. La presidenta del tribunal dio inicio al debate comienza con la lectura de los datos personales de los imputados quienes se pusieron de pie mientras eran mencionados: Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matias Benicelli, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli, Luciano Pertossi y Lucas Pertossi.
En el comienzo de los lineamientos de la acusación del Ministerio Público Fiscal, el procurador Dávila sostuvo: “Los acusados se pusieron de acuerdo para darle a muerte a Fernando Báez Sosa” y agregó que “atacaron a Fernando Báez Sosa por sorpresa cuando estaba de espaldas e indefenso”. En sus acusación, Dávila afirmó que “la víctima no tuvo ninguna posibilidad de defenderse”.
Sin dar razones, el abogado Hugo Tomei, que defiende a los acusados, adelantó que pedirá la suspensión del debate. “No hay sentencia de condena o ejecución que pueda ser válida si el proceso no sigue los lineamientos de la Constitución”, sostuvo el letrado y agregó: “No existió el debido proceso legal [en el momento en que se tomaron las declaraciones indagatorias de los acusados]”. El defensor afirmó: “Tengo la sensación de que no es juicio justo”.

“Estoy presentado las pruebas para que no se abra el debate”, dijo el abogado defensor de los ocho imputados Hugo Tomei y cuestionó la “imputación colectiva” cuando indagaron a los acusados. “Quiero [que los acusados] que tengan el debido proceso legal, que por ahora no existió.
Tras el planteo de suspensión del juicio por parte de la defensa, el tribunal le dio le cedió la palabra al Ministerio Público Fiscal. El procurador García respondió al planteo de Tomei: “Los imputados hicieron [cuando fueron indagados tras ser detenidos] el uso de su derecho a negarse a declarar. No existió perjuicio de sus garantías constitucionales”.
Luego de escuchar el pedido de la defensa de los ocho acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa de suspender el juicio, el tribunal integrado por María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lazzari dispuso un cuarto intermedio de 15 minutos para resolver el planteo.
Si bien el tribunal dispuso un cuarto intermedio de 15 minutos para resolver el planteo de suspensión del juicio que hizo la defensa de los ocho acusados de matar a Fernando Báez Sosa, la audiencia se reanudó una hora y 25 minutos después con el rechazo del planteo. La presidenta del Tribunal Oral en lo Criminal de Dolores, la jueza María Claudia Castro fue la encargada de comunicar la decisión: «Las nulidades no pueden ser reeditadas sin que se incorporen nuevos elementos, los imputados fueron informados de lo que los acusaban», manifestó la jueza Claudia Castro.
En el mismo sentido remarcó que «todos conocieron y fueron informados» del debido proceso por lo que no advirtieron «vulneración alguna».
