En 2013, a diez años de la llegada de Néstor Kirchner al gobierno y seis del
gobierno de Cristina Fernández de Kirchner decidí empezar a militar en la
Juventud Peronista de Zárate. Comprendí que había un sector de la política
que me interpelaba por varios motivos: en 2010 la Ley de Matrimonio
Igualitario me permitió reconocerme como marica y salir del clóset en una
ciudad pequeña y conservadora, en 2012 la Ley de Identidad de Género
generó que pudiera problematizar mi identidad y en 2021 el Decreto 476
posibilitó que pudiera reconocerme como una persona trans no binaria e
iniciar mi transición.
¿Qué quiero decir con todo esto? La política es la herramienta que tenemos
los ciudadanos, ciudadanas y ciudadanes para vivir nuestras existencias en
libertad, construir nuestros proyectos personales -que como nos enseñó el
transfeminismo «lo personal es político»- con autonomía e involucrarnos
cuando el Estado no cumple con nuestros derechos adquiridos.
En cinco días tenemos la oportunidad de elegir a la que será la primera
intendenta mujer de Zárate y no es casual que la violencia política sea la
herramienta de quienes creen que la vía de la intimidación, el miedo, la
bravuconada y la amenaza es la forma de dirimir diferencias de proyectos
políticos.
Lamentablemente no podemos hablar de un hecho aislado. La agresión al
Partido Justicialista de Zárate habla del emergente de un discurso de odio
anti peronista fagocitado por dirigentes políticos de Juntos por el Cambio
llamando a «terminar con el kirchnerismo» y periodistas de LN+ y TN como
voceros-habilitadores.
Ser peronista y/o kirchnerista hoy en Argentina es motivo para odiar ¿Por
qué? Porque Juntos por el Cambio, pero también La Libertad Avanza, todo lo
que se autoperciba opositor se moviliza a través del odio, por la negativa. Ya
lo dijo Gerardo Milman -investigado por la justicia federal por estar
involucrado en el intento de femimagnicidio a CFK-: «Sin peronismo, sigue
habiendo Argentina».
El 25 de mayo de 2021 atacaron con material explosivo un local del Frente de
Todos en Bahía Blanca, el 30 de abril de este año atacaron una unidad básica
del PJ en CABA y dibujaron esvásticas sobre Perón y Evita, el 07 de
septiembre comenzó el juicio contra un aportante del PRO que disparó contra
dos militantes de Nuevo Encuentro y La Cámpora en 2016. Días después,
Patricia Bullrich, candidata a presidenta de la Nación por Juntos por el
Cambio declaró: «Vamos a terminar con el kirchnerismo para siempre […] No
se quejen, no hablamos de las personas, hablamos de una ideología que ha
generado la destrucción de nuestro país. A las ideologías que destruyen hay
que sacarlas de la vida democrática».
Nací en 1992, soy parte de la generación del Bicentenario, viví toda mi vida
en democracia y quiero seguir viviéndola en un país donde podamos debatir
ideas con respeto y sin descalificaciones.
Este domingo 22, cuando entremos al cuarto oscuro reflexionemos y elijamos
opciones democráticas que no solo busquen mejorar tu vida y la de los tuyos
sino que nos permitan vivir en una convivencia democrática que tanto nos
costó conseguir.
San Coronato Santana (DNI N° 37.154.099)
