La planta de Cervecería Argentina S.A. Isenbeck, ubicada en Zárate, atraviesa un duro golpe a su estructura laboral tras la abrupta baja en el consumo de cerveza en el país.
Desde el sindicato informaron que, ante una caída estimada entre el 40 y el 47 % en las ventas, se vieron obligados a desvincular a cinco trabajadores. “En una planta con alrededor de 150 operarios, la pérdida se siente”, remarcaron los representantes gremiales.
La crisis no es aislada: en Zárate, empresas del polo químico como Archroma y Clariant concretaron despidos y cierres de planta, mientras que la histórica Celulosa Argentina paralizó totalmente su producción. A esto se suma la delicada situación del sector metalúrgico, con suspensiones y recortes en la producción de acero que repercuten en la región, y la incertidumbre en la industria automotriz, donde la planta de Toyota en Zárate sostiene su actividad gracias a las exportaciones a Brasil, pero depende fuertemente de la estabilidad de ese mercado vecino.
En este contexto, la reducción de personal en Isenbeck se convierte en una muestra más de cómo la contracción del consumo interno y las tensiones macroeconómicas afectan tanto al sector cervecero como al conjunto del entramado industrial local, con consecuencias directas sobre el empleo y la economía de la ciudad.
