A raíz de la ola de robos de placas de bronce, floreros en nichos, la profanación bóvedas para robar candelabros y otros elementos, el cementerio local municipal fue blanco de reclamos de los vecinos en los últimos meses.
En más de una oportunidad tanto los trabajadores como los vecinos que asisten al cementerio reclamaron medidas de seguridad al municipio como serenos o cuidadores en horas de la noche cuando la instalación permanece cerrada.
Finalmente la comisaría, tras la reunión que mantuvo con representantes de la comisión directiva de la sociedad de fomento de Villa Smithfield y barrio Cap, confirmó que el municipio paga «horas adicionales» a cuatro efectivos policiales para custodial el velódromo, y a otros dos para cubrir el cementerio con el fin de prevenir hechos delictivos. A esto se suma un patrulla de DPU en esa zona.
(Con información de diario La Voz)

