«No nos consta que algún matriculado de nuestro colegio esté involucrado, ni hemos recibido ninguna denuncia al respecto», señaló el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos Zárate Campana y defendió el rol de las inmobiliarias a la hora de garantizar transparencia en las operaciones.
«Ante la numerosa cantidad de estafas inmobiliarias, infórmese sobre la legalidad de los terrenos en venta» versa una publicidad difundida la semana pasada por la Secretaría de Hábitat de la Municipalidad de Zárate en los medios periodísticos de esa ciudad y redes sociales.
Consultado al respecto, el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos Zárate Campana, Carlos Terragno, comentó: «No nos consta que haya un matriculado de nuestro colegio involucrado, ni hemos recibido ninguna denuncia al respecto», y agregó: «Nos parece muy bien que la municipalidad salga a recomendar a los vecinos que es importante informarse bien sobre la legalidad de los terrenos en venta. Sin embargo, lamentamos que la publicación de la municipalidad de Zárate no sea más explícita en su texto y, tal vez al ahorrar palabras, llame a la confusión en cuanto a la eventual participación de una inmobiliaria de nuestro distrito en una operación ilícita. Es más: lejos de lavarnos las manos, en diferentes ocasiones le hemos planteado a la municipalidad de Zárate de trabajar en conjunto contra la ilegalidad, pero nunca avanzamos en ese sentido».
Terragno recordó también que, además de matricular a los profesionales en ejercicio, el rol del Colegio de Martilleros es el de velar por los intereses de ambas partes involucradas ya sea en la compra venta como en el alquiler de un inmueble: «De recibir una denuncia sobre alguna irregularidad en el desempeño de alguno de nuestros matriculados ya de Zárate, Campana, Escobar o Exaltación de la Cruz, es nuestra obligación investigar el tema y de comprobarse alguna anomalía, sancionar a ese matriculado a través de nuestro Tribunal de Disciplina. No es broma: el profesional puede hasta perder su matrícula y quedar inhabilitado para ejercer la profesión; ni hablar si además debe responder ante la justicia ordinaria».
Terragno también trajo a cuento un caso que tomó estado público en el mes de enero, en el cual de manera privada y a través de las redes sociales, se ofrecía un dúplex en alquiler sobre la calle Rawson al 1100, en Campana. Según trascendió, al menos 6 vecinos habían sido estafados en su buena fe, al depositar una reserva por transferencia bancaria por un inmueble que nunca estuvo en alquiler y, de hecho, ni siquiera se encuentra desocupado.
«Todos están en su derecho en acordar un alquiler o una compra venta sin que medie una inmobiliaria pero, lamentablemente, se arriesgan a ser víctimas de este tipo de estafas en el peor de los casos, o a experimentar otro tipo de inconvenientes que puedan surgir durante el período de alquiler pactado sin la intervención de un profesional matriculado. Por esta razón, repito, la nuestra es una profesión colegiada y la primera garantía ante cualquier operación inmobiliaria… Tanto es así que ni siquiera podemos utilizar marcas de fantasía. Por Ley, nuestro nombre y apellido es nuestra marca, y en consecuencia, respaldo para los clientes quienes, en la mayoría de los casos son además nuestros vecinos», concluyó.
