Un relevamiento nacional realizado por la organización Inquilinos Agrupados reveló que el 67% de los hogares inquilinos destina entre el 30% y el 50% de sus ingresos al pago del alquiler, una situación que describen como de “extrema gravedad social”. El informe fue elaborado a partir de 909 encuestas realizadas en todo el país durante junio de 2025.
Además, el 14% de los hogares encuestados declaró que gasta más del 60% de sus ingresos en el alquiler. En el caso de los jubilados, el promedio se ubica en un alarmante 49%, reflejando la fuerte presión económica sobre los sectores más vulnerables.
Endeudamiento estructural y reducción del consumo
El estudio también da cuenta de un endeudamiento generalizado:
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El 72% de los hogares está endeudado,
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El 56% utiliza tarjetas de crédito para cubrir gastos,
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El 44% está endeudado por compra de alimentos,
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El 32% por el pago de alquiler,
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Y otro 32% por gastos en salud.
En paralelo, el impacto del costo del alquiler se refleja en la reducción de otros gastos esenciales:
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El 66% de las familias disminuyó su gasto en alimentos,
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El 53% recortó en salud,
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Y el 94% dejó de realizar salidas o actividades recreativas.
Ajustes frecuentes y preocupación por el futuro
La encuesta muestra que el 78% de los contratos se actualiza cada seis meses, en su mayoría con índices atados a la inflación:
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El 55% de los contratos se ajusta por IPC,
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Solo un 16% se actualiza de forma anual.
Las proyecciones tampoco son alentadoras: el 89% de los inquilinos teme no poder afrontar el alquiler en los próximos meses, lo que refleja una creciente sensación de inestabilidad habitacional en un contexto de alta inflación y caída del poder adquisitivo.
Desde Inquilinos Agrupados advirtieron que la situación requiere una intervención urgente del Estado y políticas de protección específicas para el sector, que representa a millones de personas en todo el país.
