Con el cierre de listas para las elecciones legislativas del 26 de octubre, tanto el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) como la oposición peronista de Fuerza Patria enfrentan definiciones clave. La jornada marcará un punto de inflexión en la gestión de Javier Milei y en la capacidad del kirchnerismo de sostener cohesión interna.
La apuesta de Milei: gobernabilidad con el PRO y aliados
El Gobierno nacional encara este turno electoral con el objetivo de consolidar un tercio de ambas Cámaras que le permita sostener la estrategia de veto presidencial y blindar el equilibrio fiscal.
El propio Milei ordenó que la campaña exprese los logros que exhibe en materia de baja de inflación, estabilidad cambiaria y déficit cero, aunque esa agenda se traduce en recortes sensibles sobre jubilaciones, discapacidad, universidades, obra pública y salud.
En la provincia de Buenos Aires, el presidente eligió a José Luis Espert como cabeza de lista de diputados nacionales, decisión personal que incluso enfrentó resistencias dentro del oficialismo. En la Ciudad, la fórmula estará encabezada por Patricia Bullrich como candidata al Senado, acompañada por el economista Agustín Monteverde, quien se encargará de defender en el recinto la ortodoxia fiscal del Ejecutivo.
El acuerdo con el PRO de Mauricio Macri y con gobernadores aliados —como Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco)— le permitió a LLA ampliar la base electoral. Sin embargo, persisten tensiones internas: varios diputados quedaron al margen de la convocatoria presidencial en Olivos, lo que alimenta sospechas de desplazamientos en el armado final de listas.
Cristina toma el control del peronismo bonaerense
En paralelo, el peronismo cerró filas bajo la marca Fuerza Patria, pero el proceso no estuvo exento de roces. En la provincia de Buenos Aires, Cristina Kirchner desplazó de la negociación al gobernador Axel Kicillof y definió como primer candidato a diputado nacional al ex canciller Jorge Taiana, figura de militancia activa en la campaña internacional por la “Cristina Libre”.
La decisión desdibujó el rol de Kicillof, cuyo espacio Movimiento Derecho al Futuro apenas ubicó a Hugo Yasky y a Hugo Moyano (hijo) en lugares secundarios de la lista bonaerense. Aun así, el Frente logró contener a los distintos sectores: La Cámpora de Máximo Kirchner, el Frente Renovador de Sergio Massa y el Patria Grande de Juan Grabois.
Massa ratificó que no será candidato y que seguirá abocado a sus actividades académicas y privadas en Estados Unidos, aunque colocará dirigentes propios en las listas. Esa decisión facilitó la inclusión de Grabois, que amagaba con competir por fuera de Fuerza Patria.
En las provincias, el armado también dio protagonismo a ex gobernadores como Juan Manuel Urtubey (Salta), José Luis Gioja (San Juan), Jorge Capitanich (Chaco) y Juan Schiaretti (Córdoba).
Lo que se juega en octubre
Las elecciones de medio término definirán la correlación de fuerzas en el Congreso en la segunda mitad del mandato de Milei. Para el oficialismo, será la posibilidad de reforzar su estrategia de gobernabilidad sin mayoría propia. Para el peronismo, un test de cohesión rumbo a 2027.
En el territorio bonaerense, el gran interrogante será el compromiso real de los intendentes para empujar la boleta de Fuerza Patria después de los comicios locales del 7 de septiembre. Mientras tanto, Milei y Cristina vuelven a protagonizar un cierre de listas donde se juegan poder, gobernabilidad y futuro político.
