La investigación por el crimen de Eduardo “Saúl” De Francesco, el jubilado de 79 años desaparecido el miércoles y hallado muerto de un tiro en la nuca en un descampado de Baradero, comienza a arrojar detalles escalofriantes.
El fiscal Juan Manuel Esperante, a cargo de la causa, reunió testimonios, imágenes de cámaras de seguridad y pericias que permitieron reconstruir el recorrido de la víctima y la mecánica del crimen.
El engaño y la captura
Según la investigación, Florencia Ludmila Valentini, oficial del Comando de Patrullas de Campana, habría sido la pieza clave en el plan. La mujer se presentó en la casa de De Francesco identificándose como nuera de un excompañero suyo y lo invitó a un supuesto festejo. La víctima desconfió y no aceptó.
Horas más tarde, tres hombres lo interceptaron a pocas cuadras de su domicilio y lo obligaron a subir a un Ford Focus gris sin patente trasera. Valentini iba detrás en un Volkswagen Gol Trend blanco. El grupo condujo hasta un descampado a la altura del kilómetro 121 de la Ruta 9, donde De Francesco fue ejecutado de un tiro en la nuca.
Los asesinos luego ingresaron a su vivienda en busca de dinero, aunque huyeron al escuchar ruidos en una propiedad vecina.
Quiénes son los detenidos
Hasta ahora hay cuatro personas detenidas:
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Florencia Ludmila Valentini (35), oficial de la Policía Bonaerense, con una millonaria deuda en préstamos y tarjetas de crédito.
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Alejo Ezequiel Moreno (29), ex policía bonaerense y pareja de Valentini.
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Lucas Gabriel Lemos, señalado como uno de los partícipes directos.
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Néstor Irvin Matencio Limache, detenido con el Ford Focus utilizado en el hecho.
Las pruebas
Los investigadores cuentan con filmaciones que muestran a Valentini hablando con la víctima, además del recorrido de los vehículos. También se analizaron antenas de celulares que registraron el trayecto hasta Baradero. A Valentini le secuestraron su arma reglamentaria, que será peritada para determinar si fue la utilizada en el crimen.
El trasfondo
Las sospechas apuntan a que el móvil del crimen fue económico. Valentini, que arrastra deudas superiores a los $4,5 millones, habría planificado junto a los demás acusados un robo a la víctima, que terminó en asesinato.
La comunidad de Zárate continúa conmocionada y exige justicia por un hombre recordado como “querido y respetado”.
