Vecinos y vecinas del barrio Irigoyen, en Zárate, denuncian que atraviesan una grave falta de agua potable desde hace más de dos semanas. La situación comenzó antes de las fiestas y, según relatan, el suministro es prácticamente nulo: en algunos momentos “sale un hilo de agua” y los vecinos deben correr con baldes para juntar lo poco que aparece.
En una entrevista, los vecinos explicaron que el problema está vinculado a la rotura del caño principal y a la falta de intervención oficial. Señalan que desde la empresa prestataria les indican que el barrio “no está reconocido” y lo consideran un asentamiento, pese a que cuentan con inscripción en el ReNaBaP, personería jurídica y una comisión barrial activa. “No pedimos que nos regalen nada. Queremos pagar la obra pública para tener agua. Pedimos algo básico”, expresaron.

En el barrio viven más de 300 familias y funcionan al menos dos comedores comunitarios. La falta de agua afecta tareas esenciales como la higiene, la limpieza y la preparación de alimentos. “Hay familias con cinco chicos o más. Nos bañamos con baldes, nos levantamos de madrugada a ver si sale un poco de agua”, relataron.
En cuanto a la asistencia recibida, los vecinos aclararon que hubo ayuda externa y están agradecidos, como el aporte de agua por parte de Bomberos y donaciones de empresas, aunque remarcan que no alcanza para cubrir las necesidades diarias de tantas familias, especialmente en días de altas temperaturas.
También señalaron que muchas mejoras del barrio se realizaron “a pulmón”, entre los propios vecinos, como el arreglo de accesos y la limpieza de un basural. Sin embargo, advierten que el problema del agua los supera, ya que no cuentan con las herramientas ni los recursos para reparar la red ni instalar bombas que abastezcan a todo el barrio. Mientras tanto, los reclamos ante la empresa y el municipio se dilatan, con turnos a largo plazo y sin respuestas concretas.
Los vecinos insisten en que no están pidiendo privilegios, sino el acceso a derechos básicos. “Somos seres humanos y necesitamos agua para vivir”, remarcaron, a la espera de una solución urgente.
