Nucleoeléctrica impulsa el programa “Me Gusta mi Escuela” y entrega pintura a instituciones de Lima

Nucleoeléctrica Argentina entregó pintura y herramientas a la Escuela de Educación Especial 503 de Lima. Crédito: Nucleoeléctrica Argentina.

Nucleoeléctrica Argentina, a través de sus acciones de Responsabilidad Social, impulsa el programa Me Gusta mi Escuela, por el que aporta pintura y herramientas para mejorar su infraestructura, a instituciones educativas de las zonas de influencia a las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse.

Esta semana, el vicepresidente de Nucleoeléctrica, Rubén Quintana, y el director Lucas Castiglioni, junto al equipo de Responsabilidad Social, comenzaron con las entregas en escuelas de Lima. El programa fortalece a 25 instituciones educativas públicas emplazadas en 12 edificios y se verán beneficiadas alrededor de 5000 personas.

En este sentido, se entregará un total de 2400 litros de pintura látex exterior e interior, 120 litros de esmalte sintético, 240 litros de cetol, 120 pinceles y 120 rodillos.

“Esta primera iniciativa tiene que ver con la entrega de pintura para mejorar los frentes, las aulas y todo lo que hayan identificado los directivos de las escuelas”, dijo Castiglioni. El director también aseguró que “la continuidad del proyecto va a estar basada también en otras necesidades que tienen las instituciones educativas y pensamos, en un futuro, colaborar con cuestiones pedagógicas del nivel inicial y de las secundarias técnicas y medias”.

Nucleoeléctrica Argentina mantiene un fuerte compromiso con las comunidades cercanas a sus centrales nucleares. La empresa propicia el fortalecimiento de su entorno, por medio de acciones que impulsen la cultura, educación, salud y la infraestructura, entre otras.

En este sentido, el programa Me Gusta mi Escuela tiene como objetivo crear un ambiente más seguro y limpio para la vida escolar, que favorecerá el proceso de enseñanza cuando los alumnos retornen de manera presencial a las instituciones.

Nucleoeléctrica Argentina entregó pintura y herramientas a la Escuela Rural 22 de Lima. Crédito: Nucleoeléctrica Argentina.